Vida o supervivencia

Esa es la cuestión, parafraseando a Hamlet.

Tú eliges.

¿Quieres vivir tu vida plena, llena de goce, amor, pasión y todas las cosas que hacen que vivir merezca la pena?

¿O acaso prefieres sobrevivir a duras penas entre brotes de dolor?

¿Cuántas mañanas amaneces sintiéndote libre, emocionada por estar aquí y ahora, esperando con ganas las experiencias de un nuevo día?

Ya, ya lo sé. Ya sé la respuesta. Yo también pase por eso.

Si estás leyendo estas líneas es porque tienes fibromialgia (o un familiar cercano, o una amiga que la padece…).

Hace mucho tiempo que te levantas con dolor, casi sin fuerza, arrastrando tu maltrecho cuerpo, sin ganas, a las obligaciones diarias.

Eso las veces que puedes, que no son siempre.

 

Estás compuesta de muchas partes

Déjame decirte que el camino de la curación es un camino muy duro, largo, lento e impredecible.

Que no lo has elegido tú.

No, claro que no, lo ha elegido ¡Tu cuerpo!

Esa parte de ti que has sobreexplotado durante tanto tiempo.

Porque no has sabido o podido escuchar.

Y ahora el muy… Se está vengando. En vez de hablarte como ha hecho siempre ha decidido gritarte. Y esos gritos son tu dolor.

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Siempre has sido un “bicho raro”

Tu madre se desesperaba todas las mañanas, intentando que te pusieras aquellos jerséis de lana que tanto te picaban.

  • ¡El frio te dolía!
  • Aguantabas la respiración al pasar tras un camión que soltaba un humo pestilente del tubo de escape.
  • Y después estaban aquellos sarpullidos inexplicables que venían y se iban sin más explicación…

Aprendiste a ignorar todas las señales que definitivamente indicaban que eras enormemente sensible. Deformándote para encajar en un molde que no era el tuyo.

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Y para que te aceptaran dejaste de decir no. Te olvidaste de poner los límites necesarios e imprescindibles para tu vida.

Con estas circunstancias personales no es raro que estés como estás.

¿Y quieres arreglarlo todo con una pastilla o un combo de pastillas?

Eso es lo que te ofrece la medicina.

Espero que no hayas puesto tus esperanzas de recuperación en esa vana ilusión.

 

La medicina cura muy pocas enfermedades crónicas

Porque se aplican las mismas soluciones de las salas de urgencias, que tan buen resultado dan, al tratamiento de las enfermedades crónicas.

Actualmente no existen curas para la fibromialgia.

Sin embargo, la búsqueda de un “coach” de salud que trabaje contigo para optimizar el tratamiento puede ser muy exitoso.

En esta web encontrarás herramientas y tácticas basadas en la última investigación que podrás utilizar en un momento u otro para superar los obstáculos del camino a tu curación.

 

Estrategia de tratamiento

Te propongo esta estrategia de comportamiento, para el manejo de tu fibromialgia, en forma de decálogo.

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  • Escribe todos los días un diario de sensaciones y dolores. Escucha a tu cuerpo. El es una fuente importante de información.

Al describir tus sensaciones desarrollas una conciencia corporal que te permite administrar tus tratamientos mejor, aumentar la actividad física y reducir el dolor.

  • Aprende lo que más puedas acerca de tu enfermedad. Una mujer informada es la mejor defensora de su propia salud. ¿Has oído hablar alguna vez de pacientes empoderadas? Pues de eso se trata.

Te permite ejercer la proactividad, es decir buscar la salud.

Con esa actitud se activan unas hormonas que son beneficiosas para tu curación.

  • Haz diariamente el ejercicio que te permita tu estado actual y desarrolla hábitos saludables.

Los hábitos son comportamientos que se establecen durante veintiun días con un entrenamiento adecuado.

Intenta irlos habilitando uno a uno.

Poco a poco se llega lejos.

  • Aprende a decir “no”. Si no lo haces te vacías de energía, pierdes el control de tu vida y te llenas de rabia por no poder hacer lo que en realidad necesitas o quieres.

Te es muy necesario aprender a poner límites y no ceder ante cualquier persona o chantaje.

Para desarrollar tu asertividad necesitas estar alerta ante las peticiones.

Al principio gastarás mucha energía, pero tú decides donde inviertes la energía que tienes, si en ti o en los demás. Es una cuestión de supervivencia, no de egoísmo.

  • Mantén un ritmo de actividad diario. Los dolores de la fibromialgia van fluctuando a lo largo de los días.

Resiste a la tentación de hacer muchas cosas en un día que tengas bueno o sino, en los siguientes pagarás el exceso.

  • Si encuentras una terapia que te ayude a controlar los dolores aumenta tu actividad física hasta donde te permita.

El ejercicio es uno de los mejores quitadolores que puedes encontrar para la fibromialgia. Pero también hay otros tipos de terapias y actividades que pueden sintonizar mejor contigo. ¡Atrévete a explorar!

  • Duerme lo suficiente. El sueño no reparador o la falta de sueño influyen muy negativamente en los síntomas de la enfermedad.

Necesitas dormir ocho horas al día con un sueño de calidad.

  • ¡Baila, canta, ríe, juega! Es la forma más divertida de moverte y además te distrae un poco del dolor que sufres a diario.
  • Nunca tomes decisiones precipitadas, sobre todo cuando estás sufriendo un terrible dolor.

Las decisiones que tomas en ese estado suelen ser terribles decisiones.

  • No te rindas nunca, mantén viva tu esperanza.

La mayor parte de los pacientes que utilizan tratamientos que funcionan pueden llevar una vida normal.

Y si algún tratamiento no te ayuda aplica lo que decía Einstein “Si quieres resultados distintos, no hagas siempre lo mismo”.

 

Las cuatro patas del banco

Aconsejo siempre para el manejo de la fibromialgia una terapia basada en cuatro pilares.

Como las patas de un banco.

Tienen que ser cuatro, si falta una el taburete se tambalea.

Y si faltan dos es imposible mantener el equilibrio, te caerás sí o sí.

Por supuesto, estás tomando medicación para los dolores. Como te decía antes el enfoque del tratamiento médico está orientado solamente a los síntomas. Básicamente el control del dolor.

Pero se utilizan medicamentos que están diseñados para disminuir un dolor agudo y el dolor crónico que tienes es en sí mismo una enfermedad.

El objetivo de las cuatro facetas de cuidados que te propongo es disminuir la dosis de medicación hasta que puedas prescindir de ella.

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